Incas en el Maule

Ilustración de Guamán Poma de Ayala

Diferentes cronistas e historiadores dan cuenta que, entre los años 1470 y 1536, un emperador conocido como Túpac Inca Yupanqui, sucesor de Pachacútec, luego de una exitosa invasión al norte del Imperio Inca, optó por extender sus fronteras hacia el sur. Si bien es cierto, habría caracterizado su señorío la voluntad por asentar definitivamente la estructura imperial, también sus intenciones fueron movidas por las noticias de que estas nuevas tierras eran ricas en oro, plata y estaño. De esta forma procedería a invadir el actual territorio chileno, sometiendo al yugo incaico a toda tribu que encontró a su paso. Los historiadores aseguran que en su aventura conquistadora Tupac Inca Yupanqui y luego su hijo Huayna Capac, habrían movilizado cerca de 100.000 hombres. Ante tal fuerza bélica nada pudieron hacer Atacameños, Collas, Diaguitas, Aymarás y Picunches[1], por nombrar algunos, quienes sucumbieron y condescendieron a las normas impuestas por los invasores. En un lapso no superior a diez años no hubo pueblo que pudiera ofrecer una resistencia considerable hasta el Valle del Mapocho.

El potente rey Inga, aventajado

en todas las antárticas regiones,

fue un señor en extremo aficionado

a ver y conquistar nuevas naciones,

y por la gran noticia del Estado

a Chile despachó sus orejones;

más la parlera fama de esta gente,

la sangre les templó y ánimo ardiente.

Pero los nobles Ingas valerosos

los despoblados ásperos rompieron,

y en Chile algunos pueblos belicosos

por fuerza a servidumbre los trujeron,

a do leyes y edictos trabajosos

con dura mano armada introdujeron,

haciéndolos con fueros disolutos                                                                                               pagar grandes subsidios y tributos.[2]

Existen diversas teorías acerca de cuál fue el verdadero límite del imperio incaico. Algunos lo sitúan al sur del Biobío[3], otros hasta el Río Maipo. Están los más optimistas que creen que incluso llegaron al Estrecho de Magallanes, sin embargo, la mayoría de los cronistas coinciden que su límite habría sido el Río Maule, “atravesó muchas tierras y provincias y grandes despoblados de nieves, hasta que llegó a lo que llamamos Chile y señoreó y conquistó todas aquellas tierras, en las cuales dicen que llegaron al Río Maule[4]”. Entre estos dos últimos ríos, los Incas encontraron una tenaz resistencia de una parcialidad de los indígenas denominados Picunches, pueblo que por lo demás, pertenecía a la etnia Araucana[5], por lo que esta zona habría sido de constante enfrentamiento. Aunque no existen grandes evidencias del paso de estos al sur del Maipo, se cree que cruzaron el Maule asentándose en el Biobío. Barros Arana, señala “Por los años de 1520 falleció el inca Huaina Capac. Sus dos hijos, Huáscar y Atahualpa, se disputaron el Imperio en una encarnizada guerra civil. El primero de éstos, que mandaba en el sur del Perú, dio las órdenes más premiosas para reconcentrar sus tropas cerca del Cuzco, a fin de rechazar las legiones de su hermano que avanzaban de las provincias de Quito. Los guerreros de Chile, que eran en gran parte, sin duda, indios chilenos, acudieron a este llamamiento, y en los principios de la guerra alcanzaron sobre los soldados de Atahualpa una señalada victoria. Pero la suerte de las armas fue fatal al inca Huáscar, que cayó vencido y prisionero en manos de su rival.

Esta guerra fratricida había obligado a los conquistadores, como dijimos, a retirar de Chile una parte de las tropas que lo guarnecían. El Ejército que defendía la frontera del Biobío, hostilizado sin cesar por los indios de aquella región, experimentó los quebrantos consiguientes a una lucha tenaz en que no le era posible reparar sus pérdidas con nuevos refuerzos. Se vio forzado a abandonar sus posiciones y a replegarse al norte para defender en mejores condiciones la mayor parte del territorio conquistado. Aquella retirada casi importaba una derrota. Los indios de esa región se levantaron más enérgicos y resueltos que nunca. Empuñaron las armas con el ardor que inspira la confianza de alcanzar una victoria completa y emprendieron la persecución de los peruanos hasta alcanzarlos en los llanos que se extienden al sur del río Maule. Allí tuvo lugar una terrible batalla que duró tres días, según cuentan algunos historiadores. Los guerreros del Inca perdieron más de la mitad de sus fuerzas; pero los indios chilenos habían sufrido tanto en la refriega que no pudieron impedir la retirada de los últimos restos del Ejército enemigo.”[6]

El Inca Garcilaso de la Vega, hace referencia a los Promaucaes[7] nombre con que se conocían los indígenas alzados de esta zona, señalando: “detuvieron a los soldados peruanos cuando intentaron cruzar el Río Maule. Antes que recurriesen a las armas, los generales del Inca iniciaron negociaciones con los líderes promaucaes para evitar un enfrentamiento sangriento. Este tiempo aprovecharon los jefes de Maule para engrosar sus contingentes, los que finalmente salieron a enfrentarse a los invasores en número de dieciocho o veinte mil hombres de guerra”.

Otro relato acerca de tal batalla la encontramos de la siguiente forma:

Los promaucaes de Maule, que supieron

el vano intento de los Ingas vanos,

al paso y duro encuentro les salieron,

no menos en buen orden que lozanos;

y las cosas de suerte sucedieron

que llegando estas gentes a las manos,

murieron infinitos orejones,

perdiendo el campo y todos los pendones.

Los indios promaucaes es una gente

que está cien millas antes del Estado,

brava, soberbia, próspera y valiente,

qué bien los españoles la han probado;

pero con cuanto digo, es diferente

de la fiera nación, que cotejado

el valor de las armas y excelencia,                                      

es grande la ventaja y diferencia.[8]

De acuerdo a las diferentes crónicas, hablamos que en esta zona o en las inmediaciones del Maule, habría tenido lugar una cruenta batalla que determinó la expulsión de los invasores, quienes finalmente resolverían no continuar la conquista. De este modo, los Incas fijarían su última frontera al norte del Río Maule aun cuando su dominio solo estaba asegurado hasta el Aconcagua. A partir de ese entonces los incas bautizarían a los habitantes ubicados al norte del Río Maule como Purumawca, palabra quechua que con el paso de los años fue derivando a los vocablos Purumaucas, Purumaucaes o Promaucaes.


[1]Del MapudungúnPikun Che, que significa gente del norte.

[2]Alonso de Ercilla y Zúñiga, Poema Épico La Araucana

[3] Los incas conquistaron y subjetaron todos los indios que avia desde La Serena asta el gran río Biobio como oy se ve a aver llegado hasta el dicho rio por los fuertes que hicieron en el cerro del rio claro donde pusieron y tuvieron frontera a los indios del estado con quenes tuvieron muchas batallas. Olaverría, 1594

[4]Pedro Cieza de León, Crónica del Perú

[5]El pueblo denominado araucano por los españoles, aglutinaba a diferentes grupos dentro de los cuales se encontraban los Mapuches, Picunches, Pehuenches, Puelches y Huilliches

[6]Historia General de Chile Tomo 1, Diego Barros Arana

[7]Vocablo proveniente del quechua purumawqa, lo que se puede interpretar como gente salvaje o gente enemiga

[8]Alonso de Ercilla y Zúñiga, Poema Épico La Araucana